VELA CERVEZA DE MANTEQUILLA
Dulce caramelo tostado y un toque de ron se funden en este aroma potente e irresistible. Su corazón huele a azúcar dorado y mantequilla derretida, cremosa y envolvente, sobre una base suave de vainilla.
Hay olores que parecen tener banda sonora. Este huele a risas en tabernas iluminadas por velas, a bufandas llenas de escarcha y a un vaso espumoso que promete calor y felicidad en cada sorbo. Imagina esa primera cucharada de nata montada sobre una bebida caliente: la calidez que recorre el pecho, el azúcar que se funde lentamente y ese punto de vainilla que lo envuelve todo en suavidad.
Una fragancia golosa, reconfortante y mágica, perfecta para levantar el ánimo en las tardes frías, para quienes creen que la fantasía puede olerse, beberse y vivirse.
Intensidad alta. El nivel de intensidad de un aroma siempre es relativo y se percibe de forma subjetiva por cada persona. Lo indicamos tan solo como guía comparativa.
Esta vela, debido a la fomulación de su aroma, puede reaccionar a la luz natural cambiando de color fácilmente, volviéndose más amarilla. Esto no afecta a sus propiedades ni calidad, pero si deseas evitarlo almacénala lejos de la luz solar. Te aconsejamos esto para todas las velas, pero especialmente en este caso.

